En la calle codo a codo…

…somos mucho mas que dos

Nos mudamos a “El Tiempo de Momo”

Este blog se muda de sitio.
Y se muda con todo su contenido, sus comentarios, y demás.
Creemos que se muda a una casa mejor, con más espacio y más posibilidades.
Así que, a partir de hoy, todo lo que aquí había y todo lo que habrá lo podrás encontrar en
“El Tiempo de Momo”.

Allí nos veremos.

26 enero 2013 Posted by | El blog y su autor | Comentarios desactivados en Nos mudamos a “El Tiempo de Momo”

Jornada Mundial de la Paz 2009

NOTA (26.1.13)
Esta entrada -y todas las de este blog, así como los comentarios- se han trasladado al mi nueva web y bitácora: “El Tiempo de Momo”.
Este blog “En la calle codo a codo” queda, pues, cerrado.

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Mensaje de Benedicto XVI para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz
– 1 enero 2009 –
“COMBATIR LA POBREZA, CONSTRUIR LA PAZ”

1. También en este año nuevo que comienza, deseo hacer llegar a todos mis mejores deseos de paz, e invitar con este Mensaje a reflexionar sobre el tema: Combatir la pobreza, construir la paz. Mi venerado predecesor Juan Pablo II, en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 1993, subrayó ya las repercusiones negativas que la situación de pobreza de poblaciones enteras acaba teniendo sobre la paz. En efecto, la pobreza se encuentra frecuentemente entre los factores que favorecen o agravan los conflictos, incluidas la contiendas armadas. Estas últimas alimentan a su vez trágicas situaciones de penuria. “Se constata y se hace cada vez más grave en el mundo –escribió Juan Pablo II– otra seria amenaza para la paz: muchas personas, es más, poblaciones enteras viven hoy en condiciones de extrema pobreza. La desigualdad entre ricos y pobres se ha hecho más evidente, incluso en las naciones más desarrolladas económicamente. Se trata de un problema que se plantea a la conciencia de la humanidad, puesto que las condiciones en que se encuentra un gran número de personas son tales que ofenden su dignidad innata y comprometen, por consiguiente, el auténtico y armónico progreso de la comunidad mundial” [1].

2. En este cuadro, combatir la pobreza implica considerar atentamente el fenómeno complejo de la globalización. Esta consideración es importante ya desde el punto de vista metodológico, pues invita a tener en cuenta el fruto de las investigaciones realizadas por los economistas y sociólogos sobre tantos aspectos de la pobreza. Pero la referencia a la globalización debería abarcar también la dimensión espiritual y moral, instando a mirar a los pobres desde la perspectiva de que todos comparten un único proyecto divino, el de la vocación de construir una sola familia en la que todos –personas, pueblos y naciones– se comporten siguiendo los principios de fraternidad y responsabilidad. Sigue leyendo

25 diciembre 2008 Posted by | Excluidos, Paz y Guerra, Siguiendo a Jesús | Comentarios desactivados en Jornada Mundial de la Paz 2009

El Preguntas

NOTA (26.1.13)
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Si mis cálculos son correctos, este cuento lo escribí en diciembre de 2002. En todo caso, no más allá de septiembre de 2003 (mi ordenador me informa amablemente que tal es la fecha en que modifiqué el escrito por última vez).

EL PREGUNTAS

En el pueblo todos le llamaban “El Preguntas”. Pero a él no le molestaba. Incluso reconocía que, a veces, podía ser pesadita su manía de preguntar por todas las cosas que no entendía. Pero, aún así, no terminaba de saber si el problema era que hiciera tantas preguntas o si lo que pasaba realmente era que nadie sabía contestárselas.

Se decía a sí mismo que, a fin de cuentas, era normal su ignorancia de tantas cosas. Aunque ya tenía 42 años (más o menos, tampoco estaba muy seguro), su pueblo era uno de los más pequeños (había quien decía que era “el más” pequeño) de Judá. Recordaba que, de crío, el rabino se ponía muy contento cuando había cinco niños en su escuela, ¡porque si había cinco es que habían ido a clase todos los niños del pueblo! De todos modos, no estuvo mucho tiempo en la escuela del rabino. El ganado de su casa requería muchas manos. Y ya desde muy chico le toco pastorear.

Quizá fuera por eso que tenía tantas preguntas. Pero decía haber algo más. Un par de veces en su vida había peregrinado a Jerusalén. Y aunque aquello estaba lleno de gente que se suponía que tenía mucha sabiduría y muchos estudios y mucho tal y mucho cual, lo que pudo hablar con alguno de ellos (poco, la verdad) tampoco le solucionó nada. Sigue leyendo

24 diciembre 2008 Posted by | Cuentos y escritos | Comentarios desactivados en El Preguntas

T. de la Liberación en debate (y II)

NOTA (26.1.13)
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  • En el campo de la Teología de la Liberación, ha habido dos intervenciones recientes de Clodovis Boff y Leonardo Boff que creo que, pese a su densidad, merecen la pena leerse con calma, porque ayudan a que cada cual piense, decida, y se forme su propio criterio.
  • La intervención de Clodovis se publicó en octubre de 2007, en el nº 268 de la Revista Eclesiástica Brasileira (págs. 1001-1022) , con ocasión de la Conferencia del CELAM en Aparecida (Brasil) . Básicamente, es una reflexión crítica sobre el método epistemológico de la Teología de la Liberación, que podría resumirse mucho con una frase del mismo Clodovis: “ya no es Dios, sino el pobre, el primer principio operativo de la teología”. El artículo empieza a comentarse en la blogosfera con diversas opiniones y tomas de postura.
  • El 14 de junio de 2008, Adital publica la respuesta de Leonardo Boff.
  • Entre los muchos sitios en que pueden encontrase traducidos al español ambos textos, citemos, por ejemplo, el Boletín (en pdf)  del 14 de junio de este año del Colectivo Alas (a quien se debe la traducción que ofrezco abajo). Por mi parte, y dado lo largo de los textos, en este blog los dividiremos en dos entradas: en una anterior publiqué el escrito de Clodovis, y en esta publico el de de Leonardo.

POR LOS POBRES CONTRA LA ESTRECHEZ DEL MÉTODO
Leonardo Boff

Clodovis Boff ha acumulado muchos méritos en el ámbito de la Teología de la Liberación (TL). Produjo una reflexión de aliento sobre el método de la teología, sobre la eclesiología de las comunidades eclesiales de base y su relevancia para la renovación de las pesadas y tradicionales instituciones de la Iglesia Católica. Produjo también algunos trabajos de pedagogía popular que causaron admiración a Paulo Freire. Fiel a las intuiciones de la TL, durante 10 años trabajó generosamente, en las CEBs de Acre, dedicando seis meses a impartir cursos populares, subiendo y descendiendo por los ríos para visitar los pueblos de la selva; los otros seis meses los dedicaba a la enseñanza y la producción teórica en la PUC de Río de Janeiro.

En los últimos tiempos se ha notado un cierto retroceso en su actividad y reflexión, por razones que sólo él conoce. El texto que analizaremos se llama “Teología de la Liberación y vuelta al fundamento” ; fue publicado en el número especial de la Revista Eclesiástica Brasileira de octubre de 2007 (fascículo 268 de la REB), dedicado al análisis de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y Caribeño, en Aparecida, revela rasgos claros de este retroceso.

En la parte que aborda la modernidad demuestra un pesimismo cultural también presente en muchos grupos de Iglesia, especialmente en importantes sectores de El Vaticano. Tienden a ver más el lado oscuro de la modernidad que los desafíos que deben ser asumidos y pensados. Esto no es bueno para la tarea de evangelización tal y como nos la enseñara la Gaudium et Spes del Vaticano II y Juan XXIII en la Pacem in Terris (1963). En ellas se dice que en las ideologías y movimientos histórico-sociales, primero debemos estar atentos a las búsquedas de los seres humanos que en ellos se expresan, que deberán ser interpretadas por los cristianos con apertura y corazón abierto. En principio, es importante recoger todo lo bueno que existe en ellos y solamente después proceder a la crítica reflexiva. El presupuesto es que la gracia y el Resucitado están en acción en el mundo, y sería blasfemar contra el Espíritu Santo admitir que los modernos solamente pensaron errores y equivocaciones. Pero no parece no ser ésta la opción de Clodovis. Las sombras dominan sobre las eventuales luces, facilitando el rechazo. Por el contrario, cuando se refiere al texto de Aparecida, muestra un optimismo ingenuo y un entusiasmo verdaderamente juvenil, sin darse cuenta del esquematismo y el ahistoricismo de la cristología y la eclesiología, tan bien señaladas por José Comblin en este mismo número de la REB (pp. 875-880). Sigue leyendo

24 diciembre 2008 Posted by | Excluidos, Iglesia, Siguiendo a Jesús, Teología | 1 comentario

T. de la Liberación en debate (I)

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  • En el campo de la Teología de la Liberación, ha habido dos intervenciones recientes de Clodovis Boff y Leonardo Boff que creo que, pese a su densidad, merecen la pena leerse con calma, porque ayudan a que cada cual piense, decida, y se forme su propio criterio.
  • La intervención de Clodovis se publicó en octubre de 2007, en el nº 268 de la Revista Eclesiástica Brasileira (págs. 1001-1022) , con ocasión de la Conferencia del CELAM en Aparecida (Brasil) . Básicamente, es una reflexión crítica sobre el método epistemológico de la Teología de la Liberación, que podría resumirse mucho con una frase del mismo Clodovis: “ya no es Dios, sino el pobre, el primer principio operativo de la teología”. El artículo empieza a comentarse en la blogosfera con diversas opiniones y tomas de postura.
  • El 14 de junio de 2008, Adital publica la respuesta de Leonardo Boff.
  • Entre los muchos sitios en que pueden encontrase traducidos al español ambos textos, citemos, por ejemplo, el Boletín (en pdf)  del 14 de junio de este año del Colectivo Alas (a quien se debe la traducción que ofrezco abajo). Por mi parte, y dado lo largo de los textos, en este blog los dividiremos en dos entradas: en esta el escrito de Clodovis, y en esta otra la de Leonardo.

TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN Y VUELTA AL FUNDAMENTO
Fr. Dr. Clodovis M. Boff, OSM

Síntesis: Se quiere demostrar que la Teología de la Liberación (TL) inició bien pero, a causa de su ambigüedad epistemológica, terminó perdiendo el camino: colocó a los pobres en lugar de Cristo. De esa inversión fundamental derivó un segundo error: la instrumentalización de la fe “para” la liberación. Errores fatales que comprometieron los buenos frutos de esta oportuna teología. En la segunda parte se expone la lógica de la conferencia de Aparecida, que ayuda a la TL a “volver al fundamento”: tener a Cristo como punto de partida y, desde ahí, rescatar a los pobres.

En primer lugar, queremos hacer un cuestionamiento de fondo a la TL. La intención no es descalificarla, sino más bien definirla de manera más clara y refundarla sobre sus bases originales. Sólo así pueden garantizarse sus logros indiscutibles y su futuro.

En un segundo momento presentaremos la lógica que desarrolla el Documento de Aparecida, para mostrar la manera como la TL puede regresar a sus orígenes, ser incorporada en un horizonte más amplio y, así, reafirmar lo mejor que tiene.
Reconocemos que el análisis que haremos de la TL es un tanto laborioso y sinuoso, mientras que el de Aparecida es más fluido y directo. En ambos casos serán análisis generales, sin que podamos explicar todo ni detenernos en los detalles.

I. La TL y su funesta ambigüedad

La cuestión: ambigüedad epistemológica acerca del fundamento

Al hablar de la TL, no nos referimos a la TL ideal, tal como fue proyectada y propuesta por sus Padres fundadores, sobre todo por Gustavo Gutiérrez. Nos referimos más bien a la TL “que existe realmente”, la que tiene casi cuarenta años de camino y cuyo desarrollo deja ver aspectos que exigen crítica y rectificación. Sigue leyendo

24 diciembre 2008 Posted by | Excluidos, Iglesia, Siguiendo a Jesús, Teología | 1 comentario

Un lugar en la Iglesia

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El 22 de noviembre de este año me escribió un correo-e una joven (debe rondar los 20 años) a la que conocí hace no mucho en un encuentro eclesial y con el que compartí buenos momentos. Planteaba una cuestión que me parece absolutamente candente en nuestras comunidades creyentes. Creo interesante copiar aquí parte de ese correo (desde luego, quitando toda referencia personal que pudiera identicar a su autora, cuyo nombre, además, me invento) y, más abajo, mi respuesta. Parte del correo-e que me mandó decía así:

Como ya te comenté en algún correo, hemos empezado un grupito nuevo de … Además, hemos conseguido un sitio genial para reunirnos y un animador que, al menos, tiene bastante experiencia en grupos de jóvenes.

Personalmente, yo llevo estos últimos tres años sin un grupo fijo y cercano que me aporte lo que yo siempre he tenido en un grupo (desde pequeñita, hasta después de la confirmación, he tenido el mismo grupo). Apoyo, posibilidad de compartir, escucha, interpelación, interpelación, y más interpelación, que cómo nos gusta a los de […] esta palabreja!! Y este año, con este grupo, yo estoy muy contenta, la cosa va bien, vamos haciendo cositas, haciendo grupo… Pero hay un “nivel” de compartir cosas, de hablar de lo profundo, de lo personal, de lo que nos preocupa… que deja bastante que desear. No sé si me estás siguiendo. No sé si es que yo soy muy exigente, o si es que ellos pasan mucho del tema (ya sabes, la uni, primer año, la fiesta, las tias… buf!). Pero la consecuencia es que yo no puedo compartir todo lo que necesito en ese grupo. Porque no hay una actitud de compartir las cosas que realmente nos preocupan, y eso se nota. Se nota en que hablamos de “tonterías”, que está bien hablar de vez en cuando, pero no todo el rato. Y se nota en que cuando “entramos en harina”, las palabras son pocas, con escaso contenido, y cualquier tema es bueno para hacer la gracia y cortar el poco clima que había.

Con todo esto no quiero decir que esté mal en el grupo, ni que vaya mal… De hecho va mucho mejor de lo que yo esperaba: tenemos reunión todas las semanas, más o menos se traen leídas las cositas de casa, y hay muy buen rollo entre nosotros (cosa que tampoco es dificil, jaja); pero me falta algo. Me falta esa interpelación que todos necesitamos, me falta la confianza y la comodidad de poder decir: “pues a mí lo que me mueve a hacer esto o lo otro es la alegría que me da hacer felices a los demás” y que no me miren con cara de… pero qué diceeeees?????

Y así le respondí por correo:

Es llamativo (por no decir triste) la cantidad de personas que he conocido que, con unas palabras u otras, dicen lo mismo que tú: “me falta un grupo que…”, “no termino de encontrar un grupo que…”., “estoy bien donde estoy, pero echo en falta un grupo que…”. Tú lo expresas perfectamente: “Personalmente, yo llevo estos últimos tres años sin un grupo fijo y cercano que me aporte lo que yo siempre he tenido en un grupo. Apoyo, posibilidad de compartir, escucha, interpelación, interpelación, y más interpelación…”.

Repito que, según leía tu escrito, se me llenaba la memoria de nombres y nombres con esa misma necesidad y esa misma búsqueda. Es como si desde hace una o dos décadas, en nuestra Iglesia -no sé si esto se da también en las Iglesias de otros países y continentes, aunque me huele que no o, en todo caso, si se da es de modo distinto- surgiera una especie de movimiento nuevo de los que buscan “Un lugar en la Iglesia“.

Lugar que, al igual que en esa joya del cine que es “Un lugar en el mundo”, no se quiere -al menos en el caso tuyo y de aquellos de quienes hablo- que sea grande y espectacular y poderoso y yo qué sé qué más. No. Lo que se busca es que sea sincero, hondo, denso, capaz de acoger-interpelar-relanzar lo que uno vive en cuanto persona y en cuanto creyente en las capas hondas de la vida.

Y es relevante que esto le ocurre a cristianos de todo tipo. No es una cuestión sólo de jóvenes, o sólo de “muy comprometidos” (cada vez me gusta menos eso de “comprometidos”, pero esa reflexión para otro día), o de gente de movimientos o parroquias… Es algo que ocurre a gente de todos los ámbitos sociales y personales. Ciertamente, he de reconocer que no me atrevería a decir que es algo mayoritario, pues me parece que lo mayoritario es o bien estar más o menos a gusto con lo que mejor o peor ofrece la parroquia o la comunidad que sea, o bien andar un cierto tiempo en búsqueda inquieta y terminar, lamentablemente, dejando de buscar y recordando lo bueno que “fue” aquello pero que hoy en día ya no es.

Y también es relevante, por supuesto, que buena parte de esa gente -quizá la inmensa mayoría- que siente lo mismo que sientes tú, Alba, no sois “cristianos de misa y punto”, sino gente que intenta tomarse en serio la Buena Noticia del Reino, gente fascinada profundamente por el Señor Jesús, gente que siente tan grande y bueno lo que vive y sueña que necesita como el comer el poder ponerlo en una mesa junto a otros y otras para compartirlo, partirlo, y repartirlo como si fuera un pan hecho entre todos, una copa llena con el mosto maduro de la vida de cada quien.

No tengo respuesta para esa inquietud tuya, Alba. Es más, me sería más o menos fácil decirte que adelante, que sigas buscando, que no cejes en ese empeño porque tarde o temprano lo conseguirás… Pero de toda esa frase hay una parte que te diría sinceramente y otra de la que no esto y tan seguro. Soy sincero al decirte lo de que adelante y sigas. Pero lo que no puedo afirmar con seguridad sin mentirte es lo de que “tarde o temprano lo conseguirás”. La verdad es que eso no lo sé. Porque de todos esos nombres que te decía arriba que me venían a la memoria, no puedo decir que la mayoría lo encontraran. Algunos sí, desde luego. Pero no todos: no pocos aun siguen buscando -y, mientras tanto, siendo fieles a lo que tienen, aunque no les llene del todo-, otros terminaron dejando de buscar, y a otros les va en temporadas, porque no es fácil mantener constante la búsqueda, ni ésta ni ninguna: la fidelidad es el gran reto del cristiano, porque lo es del ser humano. Y menos cuando, como en estos tiempos eclesiales que nos han tocado, con frecuencia hay más otoño que primavera, y más piedras para tropezar que buenos sillares que permitan construir (aunque sea arriesgadamente).

La Comunidad Cristiana tendríamos que sentarnos a leer con calma el por qué le ocurre a tanta gente lo que me dices en tu correo, y no hace falta explicarte que cuando digo “leer” hablo de algo tan antiguo -¡y tan propio del Dios que se hace hombre, historia, camino y cotidianeidad!- como ver qué pasa, por qué pasa, a quién pasa, cómo pasa… Y es que a la Iglesia de estos primeros tiempos del siglo XXI parece que se nos hubiera olvidado aquello de los “signos de los tiempos” que el Vaticano II proclamo como realidad y como tarea. La Iglesia no sólo intuimos el camino del Reino hoy y aquí a partir de la revelación bíblica, la doctrina, o la reflexión teológica, sino también a partir de la vida (“la Vida”), de lo que ocurre, de ese Quinto Evangelio que es el discurrir de la historia que vamos tejiendo cada hombre y cada mujer con sus y nuestros gozos y esperanzas, sus y nuestras tristezas y angustias (como proclama el nº 1 de Gaudium et Spes). La vida (repito, “la Vida”) es fuente de revelación. Y el que haya
tantos y tantos escritos como el tuyo, Alba, no puede ser una casualidad, no puede ser un paréntesis en ese formidable caminar de Dios que es la historia en la que aletea sin cesar el aliento de su Espíritu.

Junto a todo lo anterior, no se puede negar que son muchos los que hoy en día encuentran respuesta a esa necesidad que planteas, Alba, en grupos y movimientos cristianos muy característicos: Neocatecumenales, Opus Dei, Focolares, Comunión y Liberación… Tampoco es escaso el número de gente que, al menos en una etapa de su vida (generalmente, entre la adolescencia y la primera juventud) encuentran su espacio en grupos ligados a la vida religiosa. A la vez, espacios como comunidades de base en sentido amplio, movimientos especializados de Acción Católica, o, por poner otro ejemplo, grupos basados en la Revisión de Vida (la auténtica, la que es mucho más un estilo de vivir que un método de hacer una reunión), van disminuyendo en número y en intensidad. Y aun habría que hablar de mas situaciones, pero con este escrito no quiero hacer ningún análisis riguroso, sino sólo ir apuntando líneas para lo que decía antes, para ese esfuerzo que deberíamos hacer la Iglesia de leer con ojos creyentes correos electrónicos como el tuyo.

Y con todo, hay algo, Alba, que sí me atrevo a decirte. Y me atrevo porque a mí me ha servido y me sirve -y a otros también- no tanto para encontrar o dejar de encontrar el lugar de llegada, sino para, al menos, mantenerse en camino y poder seguir abriendo cada mañana las persianas en esperanza (la auténtica, la que nace de descubrir cómo mira el rostro de Dios en Jesús). Me refiero a vivir todo eso con una clara conciencia de “Éxodo”, de saber que estos tiempos son -para ti, para mí, para muchos- tiempos en los que hemos apostado por abandonar Babilonia y ponernos decididamente en marcha hacia Jerusalén… aunque eso suponga dejar atrás la no del todo desagradable Babilonia (en la que se es esclavo, sí, pero de forma muy sutil), cruzar el desierto, y, encima, no estar seguro de que lleguemos.

Sigo buscando mi espacio y mi hueco en la Iglesia porque sé que no es un sueño, porque sé que esa “Jerusalén” tiene que existir, y que si no existe podemos arremangarnos y ponernos a construirla. Cerca de mí surgen voces que me invitan a uno u otro sitio y me dicen que ahí se está bien y a gusto. Y, por lo pronto y en este escrito, no digo ni que sí ni que no, ni me pongo a discernirles desde el Evangelio del Victorioso Crucificado. Pero sí digo que no son lo mío, que algo dentro de mí me sigue empujando a buscar otra cosa, otro estilo, otra forma de hacer carne la Palabra y poner la Mesa anticipada del Reino en los caminos de los extrarradios.

Y sé que esa “otra cosa” existe. Lo sé porque hay hermanos y hermanas que, aunque están físicamente lejos de mí o de mis posibilidades actuales, la han encontrado. Y más importante aún: sé que existe porque esta necesidad que siento -y que sientes tú, Alba, y que siente aquél, y aquél, y tantos y tantas- no puede ser una alucinación, un “error doctrinal”, una “falta de comunión”: nada tan vivo y tan intenso y tan discernido y tan profundo puede tener un origen distinto al del Aliento del Señor que siempre -ab-so-lu-ta-men-te siempre- camina por delante de nosotros en este éxodo hacia los Cielos Nuevos y la Tierra Nueva.

Como te digo, Alba, a mí eso me ayuda. A lo mejor no me garantiza el éxito -Moisés no entro a la Tierra Prometida (ver Deut 31, 2)-, a lo mejor no me evita el que haya días de cansancio y de dudas -también Israel añoraba las cebollas y los puerros de Egipto a pesar de que allí estaba el látigo (ver Núm 11, 4)-, ni tampoco me quita el, a veces, echarle la bronca al Señor por meterme dentro esta sed y no ponerme cerca la fuente. Pero lo que sí que me hace es seguir buscando, seguir caminando y soñando ese grupo donde, con palabras tuyas, haya “apoyo, posibilidad de compartir, escucha, interpelación, interpelación, y más interpelación”. De hecho, en estos momentos de mi vida, podría presentarte a unos que nos reunimos todos los viernes -todos menos yo tienen 18 años-, entendieron y se identificaron plenamente con tu correo cuando se lo leí -sin nombre ni ningún dato personal, por supuesto- el viernes pasado, y ¡sólo somos cuatro! (y con pintas de ser tres de aquí poco).

Buf, releo todo lo escrito arriba y tengo la sensación de que he usado muchísimas palabras para no terminar diciendo nada. En fin, que eso, Alba, que hay que seguir, que hay que seguir dejando que esa ansia de encontrar “un lugar en la Iglesia” nos siga quemando. Y que hay que seguir porque, aun suponiendo que nosotros no lo encontremos, nuestra búsqueda hará que los que vengan detrás estén un poco más cerca. Que así se hace el Reino, paso a paso y codo con codo, sabiendo que -ver Salmo 55 (56), 9- ningún sudor y ninguna lágrima es dejada de recoger por Dios en su odre, sabiendo que nuestra vida errante está anotada paso a paso por él… y termina dejando un poquito más cerca para los siguientes el Sueño Grande y Bueno de Dios, que Jesús llamaba el Reino.

Bueno, pues eso, que tendremos que crear un movimiento llamado “Los que Buscan un Grupo como Dios Manda” jeje Será un movimiento de gente que no se reúne nunca, porque si se reunieran ya no serían de ese movimiento. Pero, eso sí, seremos muchos.

24 diciembre 2008 Posted by | Iglesia, Siguiendo a Jesús | Comentarios desactivados en Un lugar en la Iglesia

Día de la Mujer Trabajadora: el origen

NOTA (26.1.13)
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Se suele decir que la celebración del Día de la Mujer Trabajadora el 8 de marzo proviene del incendio ocurrido ese día en 1908 en una fábrica textil de Nueva York, provocado por el empresario ante las obreras declaradas en huelga y encerradas en la fábrica.

Pero conviene matizar ese dato. El 8 de marzo como celebración del Día de la Mujer Trabajadora tiene un origen múltiple, aunque, ciertamente, en ese origen se incluye la tragedia dicha. No hay acuerdo en los historiadores sobre cuándo y en qué forma tuvo lugar el drama.

1908

  • Para algunos, es el 8 de marzo de 1908 cuando mueren calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York, en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.

1909

  • 28 de febrero. A instancias del Partido Socialista de EE.UU, se celebra en todo el país el primer Día Nacional de la Mujer, que éstas siguieron celebrando el último domingo de febrero hasta 1913.
  • 8 de marzo. Se convoca en Nueva York una manifestación exigiendo mejoras de condiciones para las mujeres emigradas y la abolición de la explotación infantil, así como el derecho al voto de las mujeres.
  • 27 de septiembre. En el marco de una huelga de más de trece semanas de las empleadas y empleados del sector textil en el East Side de Nueva York, tiene lugar una manifestación de más de 20.000 obreros, en su inmensa mayoría mujeres. Durante esas 13 semanas padecen hambre, ataque de esquiroles, detenciones (más de 600), despidos… pero consiguen las peticiones reclamadas.

1910

  • La Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclama el Día Internacional de la Mujer Trabajadora como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La propuesta parte de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, y se aprueba unánimemente por las más de 100 mujeres procedentes de 17 países.
  • Obreras de la Triangle Shirtwaist Company protagonizan la primera huelga llevada a cabo exclusivamente por mujeres en demanda de mejoras en su situación laboral.
  • 19 de marzo. El Día Internacional de la Mujer se celebra por primera vez en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. En los mítines se reclama para las mujeres el derecho de voto y de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional, y a la no discriminación laboral.
  • 25 de marzo. Es aquí donde algunos historiadores sitúan el incendio que se comentó arriba (ver 1908). Más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judías, mueren en el trágico incendio de la fábrica Triangle ShirtWaist de la ciudad de Nueva York, incendio provocado. En todo caso, el suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos. En las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

1913

  • 23 de febrero. En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgen en vísperas de la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas celebran su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero.

1914

  • 8 marzo . En ese día o en torno a él, las mujeres de varios países europeos celebran mítines para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.

1917

  • 23 de febrero. Como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas eligen de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de “pan y paz”. Los dirigentes políticos critican la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hacen de todos modos. Cuatro días después el Zar se ve obligado a abdicar y el gobierno provisional concede a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero según el calendario juliano usado en Rusia, o el 8 de marzo según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

1931

  • 1 de octubre. Se aprueba en España el voto de las mujeres tras una larga historia en todo el mundo.

8 marzo 2008 Posted by | Excluidos, Solidaridad y militancia | Comentarios desactivados en Día de la Mujer Trabajadora: el origen

Paso a WordPress

NOTA (26.1.13)
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Hoy nace este formato en WordPress del blog.

Traslado aquí todas las entradas y comentarios que había en este blog en Blogia y que, lógicamente, desde hoy queda para el recuerdo.

7 marzo 2008 Posted by | El blog y su autor | Comentarios desactivados en Paso a WordPress

No entiendo a los hackers

NOTA (26.1.13)
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Y digo que no entiendo a los hackers aunque quizá debería decir no entiendo a los crakers, por aquello de mantener la distinción, que sé cierta, entre crackers y hackers. Aunque quizá de lo que quiera hablar hoy sea de un lamer estúpido, pero puñetero.

En todo caso, no entiendo a cualquier canalla -informático en este caso, pero aplicable tristemente a la vida en general y en cualquier ámbito y estrato social- que se divierte mucho haciendo daño porque sí, y, encima, haciendo daño a gente que no tenemos ningún poder, ninguna fuerza, nigún control sobre nada.

Un grupillo de gente, que solemos movernos en ámbitos sociales y políticos, mantenemos desde hace un año una página web, la de Paz y Justicia. Nos cuesta el dinero del alojamiento y tal, pero bueno, no nos importa si a alguien le sirve. Si se mira esa página, se ve que no tiene nada de malo: la página inicial es una recopilación de las distintas propuestas ciberactivistas que sacan a la red organizaciones defensoras de los derechos humanos; y el resto de las páginas son enlaces -clasificados por temas- a muchos contenidos solidarios de la red. Y, además de eso, hay (bueno, en estos momentos hay que decir “había”) un foro. Un foro donde quien quería opinaba, colgaba información, aportaba documentos…

Pues un imbécil se ha cargado el foro. Me niego a llamarle “pirata informático”, porque los piratas, al menos, se jugaban el pellejo. Y estos memos lo único que se juegan es estar tan tranquilitos delante de su ordenador, comprarse una revista sobre hackers, y dedicar su tiempo (¿no tienen otra cosa que hacer, un amigo a quien llamar, un libro que leer, un paisaje que disfrutar, un paseo que gozar, una lágrima de otro que secar…?) a jorobar a otros.

Y eso nos pasó: el cracker, hace una semana más o menos, no sólo ha cambiado la portada del foro, sino que se ha dedicado a borrar todo lo que había escrito. Para rematar, a saber qué ha hecho y manipulado, pero el caso es que es imposible subir al foro la copia de seguridad que hacíamos periódicamente.

Y todo eso, ¿para qué? ¿Qué ha ganado este tipejo? ¿De verdad que le ha dado algo el haber puñeteado a otros? ¿En serio que hay gente que puede encontrar gozo en hacer daño así, porque sí?

Bueno, ya sé que la respuesta a esas preguntas es que sí, que claro que hay gente así, y que, como decía, la hay tanto en las altas esferas del poder como en el camino cotidiano del día a día.

Pero no sé, quisiera seguir creyendo que no es así, que hay alguna razón, que a lo mejor es que viven una realidad social muy dura, o que no saben lo que es tener amigos y amigas, o que les zurraron de pequeños, o que tienen la autoestima a nivel 0, o que les patinan las neuronas y les vendría bien un siquiatra…

Yo qué sé. Cualquier cosa… menos creer que alguien se siente feliz haciendo daño a otros.

6 febrero 2006 Posted by | Internet, Mis pensares | 1 comentario

Tanto tiempo…

NOTA (26.1.13)
Esta entrada -y todas las de este blog, así como los comentarios- se han trasladado al mi nueva web y bitácora: “El Tiempo de Momo”.
Este blog “En la calle codo a codo” queda, pues, cerrado.

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Hace siglos que no escribo nada en el blog. A saber por qué ha sido precisamente hoy cuando me pongo a pergeñar estas líneas después de tanto tiempo.

Tanto tiempo. Tanto tiempo sin escribir, pero no sin vivir, claro. Tanto tiempo en el que han pasado tantas cosas, tantas historias, tantos rostros, tantos besos, tantos dolores (o dolorcillos, no sé). Tiempo en el que este diario ha estado vacío, sin que lo que pasaba (me pasaba, nos pasaba, les pasaba) dejara aquí nada reflejado. Pero tanto tiempo en que sí que han quedado reflejos, decenas de reflejos, en sitios, en personas, en folios, en corazones, en paisajes…

Es curioso esto de tener un diario. Escribas o no, está ahí. En blanco, dispuesto, como puro receptor, en la generosidad y gratuidad pura del que dice: “aquí estoy, haz conmigo lo que quieras: hagas lo que hagas, incluso aunque no hagas nada, yo estoy aquí, para lo que quieras”.

En fin. Espero ser más fiel a este blog. No es fácil porque mucho tiempo se lo lleva la página web de Paz y Justicia. Pero espero sacar algún tiempito. Sin que pase tanto tiempo…

5 febrero 2006 Posted by | El blog y su autor, Mis pensares | Comentarios desactivados en Tanto tiempo…